¿Cuál es el nuevo paradigma de la prueba digital?

La creciente digitalización de la información ha permitido que una enorme cantidad de datos puedan ser almacenados y guardados en dispositivos. Esto ha introducido un cambio en lo que es el manejo de la información, su disponibilidad y resguardo, algo que la información en papel no planteaba.

Estimo que para el año 2025 el 99% de la información va a estar digitalizada y vamos a depender en forma directa de la digitalización. Esto nos plantea nuevos desafíos en torno a elevar los niveles de protección, resguardo y concientización ya que nos estamos enfrentando a un enemigo cada vez más sofisticado: los ataques informáticos y el uso de la tecnología para cometer delitos.

Hasta no hace mucho tiempo ante un hecho judicial todas las pruebas las teníamos en papel, se hacían en papel y se presentaban en papel. Ahora, el 90% de las pruebas las tenemos en un teléfono, una computadora, en un video o en internet. Antes, en muchas de las evidencias nos preguntábamos “quien lo vio”, ahora “alguien lo filmó”. Lo mismo sucede con las causas, que muchas se inician porque se grabó algo y luego se envió.

El modo en que la tecnología ha penetrado en todos los aspectos de nuestras vidas nos ha obligado a volcarnos a ella como medios de prueba o posibles evidencias, pero aún nos queda preguntarnos si todos los actores judiciales están acompañado el hecho tecnológico de la misma manera. Aun hoy nos encontramos en procedimientos con páginas web impresas que se presentan como medios de prueba, desconociendo el modo en el que realmente deben ser presentadas para que tengan validez como pruebas o evidencias digitales. Como ya dije, en tan solo 5 años todo estará digitalizado y no habrá nada en papel, por ende, el ámbito judicial va a tener que adaptarse, y pronto, a este tiene nuevo paradigma porque si no se quedará afuera.

Hasta hace algunos años no se pensaba en los medios de almacenamiento digital como variables a considerar en los allanamientos. Hoy en día la situación es muy distinta, y previo a realizar una intervención de este tipo ya se sabe que nos encontraremos con celulares, tablets, notebook, Pcs, y todo tipo de dispositivos de almacenamiento digital. Ahora son parte de esta nueva modalidad y del nuevo grupo de pruebas.

Esto nos obliga a pensar a los allanamientos de una manera muy diferente, ya que se debe disponer del conocimiento y equipamiento necesarios para poder obtener la información digital de la escena, hacer el correcto franjado de los equipos, e iniciar la cadena de custodia que permita no viciar de nulidad la prueba, la cual es sumamente volátil y si no se toma en ese momento ya no es posible obtenerla. Recordemos que la información almacenada digitalmente puede ser modificada, eliminada o adulterada, sin dejar rastros.

En este contexto, la intervención de personal capacitado para llevar a cabo esta labor hoy se vuelve fundamental. El perito informático forense adquiere una importancia sinigual, más aún ahora con el nuevo Código Penal que se viene cuyo sistema será acusatorio y donde las pericias deberán hacerlas las partes (con lo cual desaparece la figura del perito oficial). Ya un ejemplo de este funcionamiento lo tenemos en la Ciudad de Buenos Aires donde el Código es acusatorio y no hay peritos oficiales, los peritos son los de la Fiscalía.

En resumen, el éxito de la labor que lleve adelante el perito informático forense dependerá de que pueda contar con toda la información importante, que pueda conocer lo que se está buscando, de dimensionar bien la búsqueda, de documentar el material y el procedimiento (sin olvidarse de la hora y fecha del allanamiento), y de hacerse de todo el material para prevenir que los equipos sean conectados. De todo esto hablamos cuando cuando nos referimos al nuevo paradigma de la prueba digital.

Por el Ing. Pablo Rodríguez Romeo (MP 49452 – MN 5117) – Perito Informático Forense, especialista en Seguridad – Socio del Estudio CySI de Informática Forense – www.cysi.com.ar

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