Cómo evitar que nos hackeen: la importancia de la contraseña y el segundo factor de autenticación

Aún hoy muchos pasan por alto la importancia que revisten las contraseñas a la hora de resguardar nuestros datos e identidad en internet, a pesar de la gran cantidad de contraseñas que usamos y de tener toda nuestra vida digitalizada. Escuchamos hablar de contraseñas robustas o fuertes y de segundo factor de autenticación como pasos casi obligados para evitar que nos hackeen. Pero, sucede que muchas veces subestimamos su importancia, y dejamos librado a la practicidad para recordarlas el momento de configurarlas.

Los bajos niveles de seguridad en las contraseñas de los usuarios de internet facilitan la tarea de hackers y organismos de espionaje a la hora de hacer lo suyo. Por eso, es útil tener en cuenta algunos consejos para configurar contraseñas que nos permitan tener una navegación más segura:

  1. Aunque resulta una obviedad, es importante evitar el uso de la misma contraseña para acceder al correo electrónico, al home banking, a las redes sociales, y a cualquier otro recurso de internet que requiera de alguna validación para su ingreso.
  2. En caso de que se opte por usar la misma contraseña para diversas cuentas, una alternativa para potenciar su seguridad es incluir para cada una de ellas el servicio para el cual se está utilizando la clave.
  3. Las contraseñas fuertes o robustas resultan ser difícilmente descifradas. Para esto, se sugiere evitar en ellas las palabras o frases cortas; y utilizar mayúsculas, minúsculas y signos.
  4. También, es importante cambiar la contraseña cada 30 o 60 días.
  5. Otro punto fundamental es usar el segundo factor de autenticación en las cuentas que utilizamos habitualmente. Esto significa activar el código de seguridad a completar luego de colocar el usuario y la contraseña. Muchos servicios ofrecen la posibilidad de activar la doble autenticación de manera gratuita, si bien no viene configurada por defecto. De todos modos, Facebook, Twitter, Linkedin, Google y Apple, por ejemplo, lo contemplan generalmente en las opciones de Configuración de Seguridad.
  6. Configurar contraseñas basadas en frases largas, pero fácilmente recordables que utilicen mayúsculas, minúsculas y signos. Este proceso de resguardo de nuestra identidad y nuestros datos en la Red se completaría con la actualización periódica de los sistemas operativos y la realización, cada tanto, de copias de seguridad.
  7. Por último, siempre es útil contar con algún administrador de contraseñas que nos permita tenerlas almacenadas allí y evitar escribirlas en un papel o anotarlas en el celular (ambos fácilmente accesibles). Hay en el mercado servicios gratuitos muy buenos, y otros pagos con mayor cantidad de funcionalidades.

El fenómeno de internet y las redes sociales requiere de usuarios cada vez más responsables del uso que realizan, y para esto la educación se vuelve imprescindible. Concientizar sobre las buenas prácticas es un paso casi obligado para conocer a lo que nos expone, pero también a todo los que nos habilita.

Por el Ing. Pablo Rodríguez Romeo (MP 2411 – MN 5117) – Perito Informático Forense, especialista en Seguridad – Socio del Estudio CySI de Informática Forense – www.cysi.com.ar

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